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Memoria de mi hermano José Chao

19 marzo, 2016

 

SERMOS 170216 (1)

SERMOS 170216 (2)

Entrevista de Moncho Paz a Ramón Chao; publicada en el nº 187 de SERMOS GALIZA.

Pepe Chao, visto por Anxo Ferreiro

6 febrero, 2016
Pepe Chao

Pepe Chao, na súa etapa en Sta. Mariña

Artículo publicado en A Voz de Vilalba, 5 febrero, 2016

Anxo Ferreiro Currás.- Con  moito gusto respondo, con estas letriñas dedicadas a Pepe Chao, á petición que me fai Moncho Paz de un artigo para o periódico A Voz de Vilalba. E digo con moito gusto porque fun seu seguidor unhas veces máis achegado  e outras máis alongado aínda que sempre admirador seu, como rural da parroquia de Boizán  a un urbán da vila de Vilalba, unidos polo pequeno anaco da estrada N-634,  chegando a compartir pastoral na contorna de Ferrol. Leer más…

Chao, el niño prodigio.

20 enero, 2016

Ramón saluda

El Progreso domingo 17 de ENERO de 2016. Cuerda de célebres, por José de Cora. Ver original en PDF.

A Ramón Chao Rego no se le puede sacar del anonimato por una razón de peso sobrado, como es alcanzar la fama con solo diez años, lo que se dice un niño prodigio, un Arturito Pomar, un Pepito Arriola.

Su arma es el piano gracias a la insistencia de su padre, que regresa de Cuba con la firme determinación de convertir a uno de sus seis hijos en consumado concertista, así tuviesen el sentido musical encastrado en los calcañares, que es el lugar más alejado de los huesos del oído.

El villalbés fracasa con los cinco primeros hasta que se le pone a tiro Ramoncito y éste sí, viene al mundo con hechuras de Rajmáninov, como descubre la organista doña Sagrario cuando le hacen entrega del benjamín de los Chao para que lo desemburre en arpegios a lo seis años.

El rapaz responde —él dice que a contrapelo—, y a la edad de diez aprueba en una tanda tres años de solfeo y piano en el Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid. Ha nacido el genio soñado por el señor Chao.

Los villalbeses ya habían saboreado las mieles del infante, de modo que el siguiente paso obligado en la escala musical era presentarse en Lugo, previa audiencia con el gobernador civil para que se vea que el régimen también produce fenómenos de calidades contrastadas.

Ejerce de introductor el notario Demetrio Méndez Curiel pasados los sanfroilanes de 1946, cuando Ramoncito tiene 11 años y de sus manos salen bien hilvanadas todas las notas de la Marcha turca de Mozart, la Carmen de Bizet y la Marcha militar de Schubert, como influencia de la reciente guerra. Fue en el Círculo y lo presenta el director del Femenino Gonzalo Valentí Nieto.

El éxito es rotundo, como manda el tópico. Ahora su profesora es Lolita Pérez. Ella, el niño y la Delegación de Educación Popular, organizadora del concierto, reciben efusivas felicitaciones.

El amor de los viejos

17 enero, 2016
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Carmela y Francesco se querían. Un buen día decidieron dejarse de amores platónicos y se fueron a vivir juntos. Por esto se convirtieron en pasto de comidilla de media Italia. No es para tanto, ¿verdad? ¿Y si lo contáramos de otro modo?:
Hace dos semanas, la directora del hospicio Don Luigi Calcedonio, de Santa María de Mela, cerca de Mesina, recibió la visita de dos pensionarios, Carmela y Francesco. Ella de ochenta años, y él, 74. Cansados de permanecer encerrados en espera de la muerte, le comunican que están enamorados y que abandonan el asilo para vivir juntos.

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Miguel Barceló

14 enero, 2016

 Miquel Barceló

“Triunfar tarde no es triunfar; es alcanzar a la vez la inmortalidad y la muerte”, solía decir Disraeli, según su biógrafo André Maurois. Me lo repitió más o menos igual Juan Carlos Onetti, cuando le pregunté si un día le darían el premio Nobel : “A mí que me devuelvan la juventud; la cambio por todas las recompensas”, respondió. Barceló no tendrá que esperar la muerte para ser inmortal; lo era a sus cuarenta y cinco años, cuando se encontraba en el camino medio de su vida: era, a mi entender, el primer pintor vivo que exponía en el Louvre. Leer más…

Luis Fernández

21 diciembre, 2015

 

Luis FernandezLuego de pasar unos instantes con Luis Fernández se tenía la impresión de haber tocado la santidad: su voz, gestos, y mirada eran los de un ser en quien el mal no tenía cabida. Esta dimensión bondadosa la describió mejor que nadie la ensayista malagueña María Zambrano: No he visto ni un cuadro profano de Luis Fernández. Mas como reservamos el adjetivo de religioso para lo que se deriva de una religión, diremos mejor que toda su pintura es fervorosa

El misticismo de Fernández no se refleja solo en los motivos religiosos. Lo comprobó el poeta José Angel Valente, extasiado ante su “Tête de veau”, de 1939:

                                      Había dioses muertos,

                                      reses decapitadas, súbitas manzanas

                                      que encendían la vida,

                                      enormes dentaduras derribadas

                                      del lado de la sombra, planos de luz abierta

                                     contra los recintos oscuros,

                                      arrasada frontera, alzados, ciegos,

                                      combatientes reinos. Leer más…

Homenaxe en Vilalba. 28 de agosto, 2015

24 agosto, 2015

Cartaz CHAO 280815