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La catira. Camilo José Cela.

23 marzo, 2011

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Guerrero, Gustavo.  Historia de un encargo: “La catira” de Camilo José Cela. Literatura, ideología y diplomacia en tiempos de la Hispanidad. Anagrama, 2008

Sabido es que desde hace tiempo circula la fotocopia de una carta dirigida en la inmediata posguerra por Camilo José Cela a la dirección nacional de la Falange triunfadora.

A mí me la dio Juan Carlos Onetti, y por algún rincón de mi casa andará. En ella el futuro y real premio Nobel ofrecía sus servicios para colaborar con los fascistas, indagando en sus círculos literarios.

Ahora descubrimos, gracias a Gustavo Guerrero, que las posibles delaciones (me imagino la reacción de los receptores) fueron sólo el preludio de ciertas fugas del autor de la magnífica Mazurca para dos muertos.

Cuenta Guerrero que en 1953 Cela viajó por Colombia, Ecuador y Venezuela con el fin de escribir una novela, y que Joaquín Soler Serrano se atribuyó la idea y realización del proyecto: “A Camilo José Cela lo traje yo aquí para que conociera este país y escribiera un libro sobre Venezuela.”

En cambio, en Camilo de Caminos (1991) , Rafael Flórez asevera que quien invitó a Cela fue nada menos que Marcos Pérez Jiménez y que lo hizo con el objetivo de encargarle una novela que borrara del mapa literario a la Doña Bárbara de Rómulo Gallegos (el presidente novelista al que el mismo Pérez había derrocado en 1948 )

En el libro resulta evidente que aquel viaje se realizó dentro de un contexto político en el cual se confundían los programas culturales del franquismo para América Latina, las relaciones privilegiadas del caudillo con las dictaduras militares latinoamericanas del medio siglo, y la vistosa propaganda internacional del régimen dictatorial venezolano.

De este modo, Historia de un encargo constituye un intento significativo para elucidar un affaire político-literario que, en su momento, provocó escándalo y hasta una agria polémica.

Por ello mismo fue víctima del olvido y apenas si logró subsistir como un confuso y menguante recuerdo. Al morir Camilo José Cela en 2002, resultaron más bien escasas las necrologías que evocaron su paso por Sudamérica y menos numerosas fueron las que mencionaron ese viaje a Venezuela.

Gustavo Guerrero pone las cosas en su punto, y extiende su reflexión a temas como la representación del otro latinoamericano en la España de Franco, el sentido de la Hispanidad como meta relato cultural y político, la justificación del caudillismo en el arte y el discurso oficial de la dictadura perezjimenista.

Lo más notable es la distancia que consigue Guerrero para narrar este oscuro episodio y analizar unos hechos que se podían prestar a excesos y sensacionalismo. Sin afirmar nada que no esté sostenido en una documentación y una bibliografía secundaria, con una prosa que maneja la ironía con destreza, Guerrero huye de generalizaciones y abusos de lenguaje para desvelar la otra cara de una realidad disimulada.
1. Rafael Arráiz Lucca: «Joaquín Soler Serrano, el entrevistador entrevistado», en España y Venezuela , veinte testimois”. Fundación para la Cultura Urabana, Caracas, p. 33.
Rafael Florez, El Alfaqueque, Camilo de Camilos, Editorial Bitâcora, Madrid, 1991, p. 324.

Mariano Tudela, Camilo José Cela, Grupo Libro 88, Madrid, 1991, p. 106.

One Comment leave one →
  1. 29 diciembre, 2012 19:12

    Frase célebre de “La catira”: “Le soy de Orense”…….

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