Skip to content

Karl Marx (188-1883). 38 rue Vaneau. París VII.

28 noviembre, 2011

Después de un almuerzo digno de las bodas de Camacho en el restgaurante El Fogón, (¿habéis dicho al maître que ibais de nuestra parte?; os habrá deparado un buen recibimiento, con bebida gratis), os proponemos un paseo digestivo a lo largo del Sena hasta el museo de los Impresionistas.

Si os sigue interesando el tema gastronómico meteos por la rue de Bellechasse a la izquierda, que se une con la rue Vaneau. En un apartamento del número siete se juntaban todas las noches los Caballeros del Delfín negro (escritores, pintores, publicistas, empresarios…) empeñados, como en la nueva cocina, en erigir manjares irracionales al rango de obra de arte. Su biblia era el Gran diccionario de cocina de Alexandre Dumas, cuyas recetas sugieren interpretaciones aleatorias e indescifrables. Por un proceso de convergencia estética, los gourmets del Delfín negro se proponían establecer, ahí es nada, los fundamentos de una « arquitectura de valores gustativos». Sus actividades culinarias se asemejaban más a doctorados de química que a la nutrición. Como  Ferrán Adrià.

Mas no teman; no los llevaremos a un seminario de glotonería sino al lugar donde Karl Marx y su esposa Jenny se alimentaban de olla podrida. En octubre de 1843 se instalan en el número 38 de esta rue Vaneau. Jenny está encinta ; Marx, de veinticuatro años, acaba de firmar un contrato con un buen salario para dirigir los Anales franco-alemanes.

Su primer apartamento, en el veintitrès de esta misma calle, pertenecía a Ruge, el financiero de la revista. En el mismo inmueble vivía el alemán German Maurer, escritor socialista y dirigente de la Liga de los Justos . El café Schiever, donde se reunía la Liga, se hallaba en el pasaje Saint-Pierre-Amelot.

Como Maurer y Marx no se llevaran bien, y encima Ruge enfermase gravemente, los Marx deciden mudarse a un tres piezas del número 38. El 1 de mayo de 1844 nace su hija, que será bautizada con el nombre de su madre.

Pronto Marx entabla amistad con el poeta Henrich Heine, quien vivía en la avenida Matignon n° 3. Se veían casi todos los días, aunque Heine no fuera un revolucionario. No obstante, aceptó escribir en la revista que dirigía Marx y se enamoró platónicamente de su esposa.

Marx inicia aquí sus Manuscritos de 1844. El 11 de agosto de 1844 escribe a Feuerbach y le envía dos artículos del Vorwiirts que versan sobre la traducción al francés de su Esencia del cristianismo, alegrándose al tiempo de que la irreligiosidad hubiera calado tan fondo en el proletariado francés:

“Me gustaría que asistiera usted a una reunión con los obreros franceses para convercense de su frescor ideológico, de la nobleza que emana de esos hombres abrumados por el trabajo. El proletariado inglés hace también progresos enormes, pero siempre le faltará el lado culto de los franceses.”

El año anterior Michelet también elogiaba la cultura de los obreros en Le Peuple : « son de una voluntad apasionada a través de tantos obstáculos y aprenden para liberarse».

Igualmente Marx veía a menudo a Proudhon*, pero su encuentro capital se produjo con Friedrich Engels en el Café Régence en 1844.

Engels llega a París en agosto de este mismo año, procedente de Manchester, donde su familia poseía varias fábricas importantes. El 26 se reune con Marx, a quien conociera dos años antes por unos artículos publicado en el Reinische Seitung. Poco después Engels envia a los Anales franco alemanes un artíclo titulado “Esbozo de una crítica de economía política”. Tanto impresiona este trabajo a Marx, que se lanza a devorar libros de Adam Smith, Ricardo, Mills, y en eso estaba cuando Engels se presenta en el el Régence. Nace así una amistad que se concretiza en La Santa Familia, escrita al alimón.

Un fantasma recorre esta calle ; se asegura que Marx y Engels escribieron el famoso Manifiesto en el apartamento que el primero ocupó hasta el 11 de enero de 1845, fecha en que lo expulsan y se instala en Bélgica.

Al empezar la revolución de 1848, Ferdinand Flocon anula la medida de extrañamiento e invita al  ” ilustre y valiente ciudadano Marx” a regresar a Francia: “La tiranía os expulsó, ahora la noble Francia os abre las puertas, a usted y a todos los que luchan por la santa causa de la fraternidad entre los pueblos.”

Marx regresa el 5 de marzo para instalarse en la rue Neuve-Ménilmontant de París, después de pasar varias noches el hotel Manchester de la calle Gramont. Está arruinado y las últimas joyas de su esposa empeñadas. Tal vez pudiera rascar 3 500 francos de una segunda edición de su panfleto contra Proudhon, mas antes habría de comprar los ejemplares de la primera que aún quedaban en el almacén.

Esta vez la familia permanece poco tiempo en París. Marx debe dirigir en Colonia la Neu Reinische Zeitung, también con la ayuda de Engels. Un tiempo corto, pues las autoridades alemanes lo expulsan. Vuelve a París con un pasaporte a nombre de Ramboz, y se instala con Jenny y sus cuatro hijos en dos habitaciones minúsculas de un hotel del 45 rue de Lille, frente al Museo de Orsay.

Y otra vez fuera, por colaborar en un movimiento revolucionario que fracasa el 13 de junio de 1849.

El 26 de julio La Presse informa de que Marx, su esposa, hijos y otros refugiados alemanes van a ser deportados a Morbihan. Por muchas peticiones de anulación que hiciera al ministro del Interior, el 23 de agosto se presenta un policía para comunicarle que ha de salir antes de veinticuatro horas.

Marx escribe a Engels que considera su reclusión “en las marismas de Bretaña” como un intento de asesinato disfrazado; le parece más conveniente huir a Londres, donde le da cita si puede llegar hasta allí.

Colmo del sarcasmo : el pisito en el que vivió Marx se alquila hoy a precios astronómicos a los americanos prendados de «la ciudad más bella del mundo».

Lecturas: Alexandre Dumas : Grand Dictionnaire de cuisine, réédition Tchou, París, 1965.
Karl Marx : Manuscrits de 1844. Les luttes de classes en France. Gallimard, Folio
Franz Mehring, Karl Marx, histoire de sa vie, La Dispute, ISBN 2-209-05522-9
Maximilien Rubel, Karl Marx, essai de biographie intellectuelle, éditions Rivière, 1971

One Comment leave one →
  1. baldo permalink
    28 noviembre, 2011 18:40

    Colmo del sarcasmo : el pisito en el que vivió Marx se alquila hoy a precios astronómicos a los americanos prendados de «la ciudad más bella del mundo». (estos americanos !!! enseguida se ponen cachondos saltandose su moral)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: