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El imperio eres tú.

30 noviembre, 2011

El Imperio eres tú. Javier Moro. Novela. Planeta, Barcelona, 2011.

Nunca logran interesarme los triunfadores; intuyo que todo éxito es sospechoso. Pero habiendo analizado las obras anteriores de Mora y leído “El Imperio eres tú” – recién otorgado el Planeta -, pienso que ninguna desconfianza justificaría pasarlo por alto.

Los primeros años  del siglo XIX vieron el derrumbe de las constitucionalistas de España y Portugal. Ambos países regresaron  a sendos regímenes absolutistas ; no obstante, existía una gran diferencia en la actitud de los responsables de los gobiernos ibéricos: con la ayuda de las tropas francesas, España inicia una feroz represión sobre quienquiera hubiese mostrado simpatía por los librepensadores : ListaHermosilla, Meléndez Valdés, Moratín, Goya, Olavide, Fernando Sor…y muchos otros.

En cambio, don Juan VI de Portugal mostró un talante moderado, conciliador. Después de más de trece años refugiado en Brasil con su familia, el rey ha de volver a Portugal, forzado por la rebelión de Oporto de 1820. Se embarca para Lisboa, no sin antes aleccionar al duque de Braganza: “Hijo, si Brasil decide separarse de Portugal, toma la corona para que no se la apropie un aventurero”. Y pese a que las dificultades se le amontonen, Pedro emite el famoso “Fico” (“Me quedo”). Se apresura en otorgar a la ex colonia una Carta Constitucional, muestra palmaria de su liberalismo.
Moro centra su relato en la descripción de uno de los monarcas más sorprendentes y pintorescos; que estuvo siempre del lado de la historia, de la libertad, en una época de monarquías absolutistas.

Al modo de Dominique Lapierre, con claridad y buena prosa, escribe una historia novelada como «El sari rojo», que tanto éxito le aportó y reconstruye minuciosamente la vida de Pedro I, pieza indispensable en la independencia de Brasil, proclamada en 1822.

La verdad es que Pedro de Braganza consume los primeros años de su reinado en aplastar las rebeliones separatistas de Pernambuco, Maranhão y Paraiba. Luego se entrega a una vida desenfrenada que da materia de lucimiento a Moro: Se evade del palacio por las noches de incógnito para divertirse en los tugurios de Río, en cacerías y solazándose desnudo en la playa de Flamengo. Si bien destaca en la pintura y la escultura, su terreno predilecto son las mujeres. Le sale un primer hijo con la actriz francesa Noémie Thierry, y tras él llegarán por lo menos sesenta críos adulterinos. Casado en 1822 con Leopoldina de Habsbourg, corteja a Domitilia de Castro, a la que instala frente al palacio presidencial, ignorando el escándalo de la corte. Tres años después del fallecimiento de su santa esposa, casa con Amélie de Beauharnais.

Semejante fuerza de la naturaleza logró mantener la unidad de un país en el que cabrían diecisiete veces Portugal y España juntos. Mejor aún, dejó a Javier Moro material abubdante para escribir, con un estilo nítido y fluido, un relato histórico novelado que por su calidad se distingue entre los vencedores.

Ramón Chao. Le Monde Diplomatique. Octubre 2011.

One Comment leave one →
  1. Jacinta Cremades permalink
    4 diciembre, 2011 19:35

    fantastico artículo Ramón! Javier Moro es amigo mío y una excelente persona. estoy de acuerdo con tus palabras sobre Moro,
    un abrazo desde Madrid!
    Jacinta Cremades

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