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Mijail Bakunin (1814-1876). Rue de Bourgogne. París VII.

3 diciembre, 2011

Ex-oficial de la guardia imperial rusa, evadido legendario de los campos siberianos, refractario a toda clase de tiranías, deslumbrante orador, Bakunin andaba por los veintiséis años en 1840 en Berlin, donde asistía a los cursos de la escuela hegeliana junto al poeta Herwegh y el compositor Reichel.

La policía controlaba sus idas y venidas, de modo que la prudencia le aconsejó abandonar Alemania. Salió con Herwegh rumbo a Zurich en febrero de 1842; allí se ligan con los demócratas radicales de Karl Fröbel [1] y en particular con los comunistas del sastre escritor Weitling [2].

Llega a París en julio de 1844, instalándose en una oficina de la rue des Moulins que le prestan los anarquistas. Cuenta en sus memorias que «había una litera, un baúl, una mesilla de noche y un vaso de aluminio; nunca vi hombres más austeros. En aquella habitación nos apretujábamos entre doce o catorce personas ; unos de pie, otros sentadas por el suelo, todas fumando y discutiendo acaloradamente”.

A finales de 1843 conoce a Karl Marx y queda impresionado por su dimensión intelectual, aunque le resulae vanidoso, arrogante y malintencionado. Recíprocamente, Bakunín es para Marx un producto indisciplinado de Rusia, país que siempre le pareció bárbaro y estéril.

Más tarde chocan, al querer ambos dominar la Primera Internacional: “Los alemanes nacieron lacayos –diría Bakunín -. No saben lo que es la libertad. Cualquier sociedad que se organice basándose en las teorías de Marx acabará ineluctablemente en el despotismo, y eso en nombre del socialismo”.

El ruso Bakunin quiere introducir en la Internacional el idealismo que a su juício le falta y se opone al principio de la dictadura del proletariado : “La igualdad sin libertad conduce al despotismo de Estado”.

En París entra en contacto con Engels, con los alemanes y polacos del exilio y sobretodo establece una estrecha amistad con Proudhon*. Cabe recordar que estamos en 1845, cuando el domicilio de éste servía de faro a los revolucionarios del mundo.

Las teorías leninistas causarán una gran impresión en Bakunin, cuya única ocupación durante los años siguientes consistirá en debatir con todos los demócratas de París.

A petición de los polacos practica la primera experiencia de orador con un discurso sobre la independencia de Polonia. Para él, los polacos constituían un muro ante “la siniestra potencia asiática rusa. A Europa sólo le queda una solución – explicó – : la barbarie asiática, que bajo la dirección moscovita se lanzará sobre ella como una avalancha si no se restaura el poder de Polonia, poniendo entre los dos bloques a veinte millones de héroes…” Ya sabemos lo qué pasó.

Ante las protestas de la embajada rusa, el gobierno francés lo expulsa y se refugia en Bélgica.

Regresa a París al estallar la revolución de 1848. Comparte el clima de entusiasmo popular en reuniones y barricadas. En el periódico La Réforma predice que « la revolución perecerá si las monarquías no desparecen definitivamente del territorio europeo.» En esto también hemos ido de mal en peor.

En estos momentos ya vivía en la rue de Bourgogne con la colonia eslava. Se levantaba a mediodía y desayunaba inmediatamente, como todos los rusos. La comida tocaba a las seis de la tarde y luego permanecía en un café hasta las tres, cuatro o cinco de la madrugada.

Una noche de 1847 – cuenta Alexandre Herzen [3] – Carl Vogt [4], harto de tantas discusiones sobre fenomelogía se larga en pleno altercado. Vuelve a la mañana siguiente para buscar a Reichel, con quien debía ir al Jardín de Plantas. Le extraña oir a hora tan temprana una discusión en el cuarto de Bakunín; abre la puerta y descubre a Proudhon y Bakunín sentados en los mismos sitios que la víspera y ante una chiminea apagada.” Bakunin permanecerá en la calle de Bourgogne hasta su expulsión en diciembre de 1847.

Mucho después, en 1866, junto a Garibaldi y Elisée Réclus, inaugura el Congreso de la Paz en Ginebra. Allí declara formalmente que “el papado es la secta más peligrosa” ; que “todas las naciones son hermanas”  y que “se precisa crear una especie de Estados Unidos republicanos de Europa.” Eso aún lo estamos deseando hoy.

A lire: Mikhail Bakunin  Confession, PUF, 1974. De la guerre à la Commune, Anthropos, 1972. Fédéralisme, socialisme, antithéologisme, L’Age d’homme, 1971.Œuvres complètes, volumes I à VIII, Ivrea, 1973-1982. Le socialisme libertaire, Denoël, 1973.


[1]              Uno de los grandes pedagogos alemanes del siglo XIX , cuya obra es la última contribución a la pedagogía clásica.

[2]              Wilhelm Weitling (1808-1871), sastre y escritor suizo. Miembro de la ligua de los justos,  representante del socialismo utópico, apreciado por Marx que rompió con él en 1846.

[3]              Alexandre Ivanovitch Herzen (25 mars/6 avril 1812 à Moscou — 9 janvier/21 janvier 1870 à París) filósofo, escritor y publicista ruso, reconocido como el padre del socialismo ruso. También considerado como inspirador del clima político que llevó a la emancipación de los siervos en 1861.

[4]              Naturalista famoso, que también vivía en la rue de Bourgogne y visitaba a menudo a Bakounin)

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