Skip to content

Gustave Courbet. Plaza Vendôme. París I.

26 diciembre, 2011

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Prosiguiendo la paseggiata llegamos a la avenida de la Ópera ; de allí a la plaza Vendôme,  uno de los lugares más bellos y armoniosos de la ciudad. Durante la Revolución se  conocía por Place des Piques, porque aquí se plantaban en picas las cabezas de los aristócratas, al tiempo que Théroigne de Méricourt* despanzurraba burgueses a voleo.

En 1871 la Comuna le puso de nombre Place Internationale, y tiró su célebre columna a mazazo limpio, sin dañar ningún palacete de los banqueros instalados aquí en tiempos de Luis XIV, como el inventor del papel moneda John Law[1]. Aunque la evocación de la plaza sugiera lujo y riqueza, creemos que por tantos avatares por los que pasó, merece figurar en esta guía sui generis.

Los revolucionarios se la apropian el  11 de agosto de 1792. Danton ocupa la Cancillería del Reino e instala el gobierno provisional de la República. Una de sus primeras decisiones consiste en derrocar la estatua del Rey Sol que imperaba en el centro.

En el número 8 vivía Delpech de Chaumot, diputado de la nobleza y defensor de la Revolución, así como Louis-Michel Lepeletier de Saint-Fargeau, quien por su parte había votado la ejecución de Luis XV. Saint-Fargeau fue asesinado el 20 de enero de 1793 y la Revolución organizó sus exequias. Su cuerpo yacía cubierto de sangre en medio de la plaza, tapado por una sábana que permitía ver las heridas: todo un montaje neoclásico de Jacques-Louis David.

La nueva estatua central (destruída y reemplazada), se tumba de nuevo el 28 de julio de 1833 en favor de otra realizada por Seurre con Bonaparte en sus tradicionales levita y bicornio. Y venga otra vez: Napoleón III la quita y se la lleva a la plaza de la Defensa, de donde la arrancarán los comuneros para hundirla en el Sena. Rescatada de las profundidades, la arrinconan en el patio de honor de los Inválidos. La estatua que en 1863 sustituyó a ésta en la plaza Vendôme era obra de Auguste Dumon, autor (dicho sea para complicar aún más el cuento) del Genio de la Libertad que domina la Columna de Julio en la plaza de la Bastilla. Encargada por Napoleón III, sobrino del emperador, representaba a éste con pintas de César romano, y ahí seguiría si a su vez no la abatiera la Comuna al caer el Segundo Imperio el 14 de septiembre de 1870. Para ello, Gustave Courbet, presidente de la Comisión de Bellas Artes, había propuesto:

« Considerando que la Columna Vendôme es un monumento sin valor artístico alguno que perpetúa las nociones de guerra y de conquista propias de una dinastía imperial, pero que condenan los sentimientos de una nación republicana;

«Considerando que por ello mismo resulta incompatible con los valores de la civilización moderna y la unidad de la fraternidad universal que debe prevalecer entre los pueblos;

« Considerando igualmente que hiere sentimientos legítimos y es perjudicial para la imagen Francia ante las democracias europeas,

«Proponemos que el gobierno de la Defensa nacional se digne desmontar dicha columna o tome la iniciativa de transportarla al Museo de artillería. »

De antemano estaba lista la respuesta del gobierno:

« Considerando que la columna imperial de la plaza Vendôme es un himno a la barbarie, símbolo de la fuerza bruta y de vana gloria, afirmación del militarismo, negación del derecho internacional, insulto permanente a los vencidos y atentado perpetuo a la Fraternidad, uno de los grandes principios de la Republica francesa, decretamos:

Único artículo. – La columna de la plaza Vendôme será derribada. »

El 12 de abril de 1871, cuando la Comuna decide tirarla, Courbet ya había dimitido del gobierno. Fue el 17 de mayo, a las doce del día. La plaza y las calles adyacentes estaban abarrotadas; los miembros del gobierno de la Comuna presenciarían la ceremonia desde el balcón de lo que es hoy el Ministerio de Justicia, en el numero 13 de la plaza. Hacia las tres y media de la tarde suena la trompeta para que se inicie el tambaleo, mas uno de los cabrestantes flaquea. Venga los obreros un par de horas con picos y palas hasta reforzar el torno endeblucho, y la columna se recuesta en un lecho de verdura muy bien dispuesto.

Pero la Comuna fue vencida y cuando se restableció del orden burgués, la primera medida de los versalleses fue lanzarse a la captura de Courbet, que se refugia en la factoría de instrumentos Lecomte, situada en el 121 calle Saint-Gilles, donde será detenido. Un Consejo de guerra lo condena a seis meses de cárcel y a 500 francos de multa.

Poco después la Asamblea nacional adopta un proyecto para la reposición de la dichosa columna con cargo al antiguo ministro Courbet. Se calcula su valor en 323.091 francos, que el pintor podría pagar « por plazos anuales de 10.000 francos, al ritmo de dos entregas semestrales». Lo encierran en la Conciergerie, y en vista de su estado de salud le permiten residir en el sanatorio del Dr Duval de Neuilly, de donde sale el 2 de marzo de 1872.

¿Por qué tal obstinación en castigar a Courbet? Se dice que más que una persecución de los poderes políticos, se trató de una venganza de sus “colegas” : artistas, pintores y escritores reaccionarios. Como muestra he aquí lo que decía Alejandro Dumas (hijo): ” ¿Bajo qué campana, con que estiércol, gracias a qué mezcla de vino, de cerveza, de fermento corrosivo y de edemas pestilentes ha podido crecer esta calabaza sonora y puntiaguda?”.  No se le perdonaban sus posiciones contra el arte oficial. “El Estado es incompetente en materia artística”, escribió en 1870 al ministro de Bellas Artes, anunciándole que rechazaba la Legión de Honor: “mis opiniones de ciudadano se oponen a que acepte una distinción que depende esencialmente del orden monárquico. El honor no reside  en 1os títulos ni en las condecoraciones, sino en los actos y en sus móviles. La intervención del Estado es funesta para el arte, pues lo encierra en las convenciones oficiales y lo condena a la más mediocre esterilidad. El día en que nos deje libres habrá cumplido con su principal obligación”.                                                    

Aquel año, como el anterior, el artista envía dos cuadros al Salón : Manzanas rojas en una mesa de jardín y Mujer de espaldas . Al pasar frente a estas obras, Meissonnier[2] aconseja: « Señores, no vale la pena ver eso; no por una cuestión artística, sino por dignidad. Hay que excluir a Courbet de las exposiciones; para nosotros está muerto. »

El autor de cuadros soberanos como « El origen el mundo”  y « La pereza y la lujuria” ha de refugiarse en Suiza, donde lo esperan muchos otros comuneros proscritos. Viejo y enfermo, en 1877 le permiten regresar a Francia y fallece el último día de ese mismo año.

A lire : Georges Riat, Gustave Courbet, peintre, París, 1906


[1]              1671 -Venise 1729). Après avoir parcouru l’Eu­rope tout en apprenant la finance, il se fixe (1716) en France, où la Régence se débat au milieu des pires difficultés financières. Law, influencé par les théories mercantilistes, pro­pose comme solution le développement du crédit et de la monnaie. Il crée, à Paris, une banque de dépôt et d’escompte, qui devient banque d’émission, les billets au porteur étant à tout moment convertibles en monnaie métal­lique; en 1718, elle est banque royale, la Com­pagnie des Indes*, rénovée, y sera associée. En 1720, Law est contrôleur général des Finances. La dette de l’État est allégée; le commerce maritime est en plein essor. Mais l’effondrement suit de près une panique provoquée par des spéculateurs. Law mourra à Venise, ruiné.

[2]              Jean-Louis-Ernest Meissonier. Peintre français né le 21 février 1815 à Lyon et mort le 21 janvier 1891 à París. Il est connu pour ses scènes de genre militaires napoléoniennes (réalisées sous le Second empire). Il fait partie du courant académique, ou pompier. Considéré de son vivant comme un maître comparable aux plus grands génies, il a eu en son temps gloire et honneurs et a battu des records, ses peintures sont sans doute les plus chères qui se soient vendues au XIXe siècle.

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: