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Amado Nervo

8 febrero, 2012

Ignacio Ramonet y un servidor caminamos hacia el lugar donde el poeta mexicano Amado Nervo encontró a la que sería su Amada Inmóvil.

¿Qué dirían ustedes de una paradita en el Café de la Paix? ¡Que no le vemos nada de rebelde!  Es cierto; pero se trata de uno de los bares « históricos» de la capital, frecuentado a principios del siglo XX por numerosos escritores de lengua española.

Retrato de Ana Cecilia Luisa Dailliez en Madrid, ca. 1910 (Colección Familia Padilla Nervo) El mexicano Amado Nervo encontró aquí el amor de su vida, tal como nos contó Juan Carlos Onetti : « Estaba Nervo en el café de la Paix, donde tenía cita con una de esas chicas que llaman de la calle.  Llega otra en su lugar, nada parecida a la que aguardaba, y le dijo : “Mi hermana está con fiebre y me manda para que la disculpe ». A lo que el poeta responde : « Bueno, pero estás tú…» – “Claro, pero yo no soy una chica para una sola noche. – ¿Y de cuántas noches eres, más o menos ? – De toda la vida.” Y asi fue, pues desdichadamente la sustituta falleció en 1912, después de vivir diez años felices con Nervo. Su muerte, que el poeta comparó con una amputación dolorosa, le inspiró su obra más célebre: “La amada inmóvil ».

»Esta historia –concluyó Onetti- impresionó mucho al adolescente que yo era ; hasta el punto de aprender de memoria el nombre de Ana Maria Luisa Cecilia Deilliez, así como la dedicatoria de Nervo : « Encontrada en el camino de la vida el 31 de agosto de 1901 y perdida – ¿para siempre? – el siete de enero de 1912».

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A lire : Amado Nervo, La Amada Inmóvil

Amado Nervo Le Château de l’inconscience. La Clef d’Argent

2 comentarios leave one →
  1. Federico Iribarne permalink
    10 febrero, 2012 0:27

    Y Onetti tiene otra historia en su haber de dos hermanas: las del café viejo Metro de Montevideo. Aunque él se comportó como un caballero con ellas, era impensable que alguna de las dos fuera para toda la vida. A nadie se le hubiese ocurrido algo semejante. Menos aún a las susodichas. Ni siquiera una corta vida de algunos años.

    Saludos Ramón

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